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30 de mayo de 2024
FM Del Condado
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Política

descartada la fusión, se espera un respaldo a la gestión de Milei


Atrás quedó la idea de hacer algo de grandes dimensiones, con acto de por medio y presencia de dirigentes de todo el país. Finalmente, la asunción de Mauricio Macri como presidente del PRO será con bajo perfil, vía Zoom y frente a las autoridades del nuevo consejo directivo del partido. «Es sólo una reunión formal», según fuentes cercanas al ex presidente sobre el encuentro en el que Macri bajará lineamientos internos de cara a lo que viene.

Si bien su elección como jefe del PRO fue decidida en marzo, el nuevo consejo directivo recién entrará en funciones a partir de este jueves, con la asunción de Macri como presidente, de Soledad Martínez y Damián Arabia como vicepresidentes y con el resto de la mesa chica partidaria ocupando distintas vocalías. La nueva conformación del PRO se da después del pacto político sellado por diferentes sectores, precisamente hace dos meses.

Ese acuerdo motivó que referentes como Patricia Bullrich, la presidenta saliente del partido, quedaran representadas por dirigentes jóvenes en ascenso como el diputado nacional Arabia, que trabajó en la campaña presidencial de la ahora ministra de Seguridad y su delfín principal en lo que tiene que ver con alineamiento político interno de los dirigentes que responden a la funcionaria.

Martínez, en tanto, es la actual intendenta de Vicente López y responde políticamente al jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, primo del ex presidente y, a la vez, nuevo titular del PRO a nivel porteño. Los otros dos gobernadores del partido también tendrán poder de fuego interno: Ignacio Torres, de Chubut, será parte del Consejo, mientras que Rogelio Frigerio, de Entre Ríos, será seguramente el jefe del partido provincial a fin de año.

Ese desafío de unificar posturas será probablemente el más importante que tendrá Macri por delante. El PRO viene de atravesar un año electoral duro, terminando tercero dentro de Juntos por el Cambio a nivel nacional, imponiéndose en tres provincias, pero sobre todo, inmerso en un mar de internas que terminaron hiriendo políticamente a todos sus actores de mayor peso.

Bullrich le ganó la PASO presidencial a Horacio Rodríguez Larreta, pero luego quedó afuera del balotaje, enojada con Macri por no haber expresado un apoyo contundente hacia ella y jugar cerca de Javier Milei, a la postre presidente. Tal vez el único acierto del PRO a nivel electoral haya sido ir a apoyar a Milei en el balotaje, lo que le permitió a Bullrich, por caso, ganar centralidad en el nuevo gobierno. Macri, en tanto, fue fortalecido por el propio respaldo del nuevo presidente hacia su antigua investidura, pero consciente de que La Libertad Avanza se apoderó de gran parte del voto tradicional de centroderecha.

Algunas encuestas realizadas en los últimos meses ubican al PRO, de manera independiente, como una fuerza con una intención de voto menor al 10% en todo el país, niveles inimaginables para un partido que condujo el Poder Ejecutivo de 2015 a 2019 y que estuvo plantado durante casi 15 años como principal oposición al kirchnerismo, lugar que después del triunfo de Milei pasaron a ocupar los libertarios.

Mauricio Macri, en una actividad reciente. Foto: Juan José García.Mauricio Macri, en una actividad reciente. Foto: Juan José García.

La estrategia con vistas a 2025

La asunción de Macri se da en medio de la discusión a nivel nacional por la aprobación de Lay Bases que impulsa el Gobierno, que el PRO apoya pero que resulta una incógnita en el Senado, tras la media sanción en Diputados. Se espera que Macri plantee un respaldo al gobierno de Milei, pero está descartada la posibilidad de fusionar ambos partidos, como en algún momento sonó y como habría sugerido Bullrich a principios de año.

Que no se avance en una fusión partidaria no implica que no se pueda trabajar en una sociedad política de cara al electoral 2025, con candidatos comunes en algunos distritos. Aunque algunos dudan sobre esa posibilidad por diferentes motivos.

El principal es que quizás para meter más diputados les convenga jugar por separado. Otro escenario es que el PRO de Macri juegue con candidatos propios en distritos clave como la provincia de Buenos Aires. La semana pasada, por caso, empezó a tomar fuerza la versión de un apoyo de Macri a la candidatura de Néstor Grindetti a nivel bonaerense para competir en una interna con Diego Santilli, el candidato que tenía el respaldo general, incluso de Milei, para competir por la primera candidatura a diputado nacional.

En paralelo, por definir, está ver quién va a ser el candidato a senador nacional por la ciudad de Buenos Aires. Surge, como primera opción, el nombre del propio Mauricio Macri para encabezar la lista porteña, aunque hay quienes creen que el ex presidente buscará elegir un dirigente propio y no exponerse él a jugar una interna.



Fuente Oficial