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14 de julio de 2024
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Espectáculos

abusada de niña, relacionada con el dictador Massera y sobreviviente del cáncer


En los años ’70, Graciela Alfano saltó a la fama tras ganar un concurso de belleza (Miss Siete Días, organizado por esa revista fue donde triunfó) en Mar del Plata. A los 18, en plena adolescencia, se convirtió en tapa de esa revista -y luego de muchas otras- y 50 años más tarde, aún es considerada uno de los íconos del espectáculo argentino.

Lo último que supimos de ella es su protagonismo en la publicidad televisiva de un suplemento dietario para la artrosis, en el que con su partenaire Miguel Habud bromean -a su edad- sobre «el salto del tigre».

La modelo, actriz y vedette hizo de todo a lo largo de su carrera profesional: desde protagonizar películas con referentes del humor como Alberto Olmedo, Jorge Porcel, Juan Carlos Calabró y Tato Bores hasta trabajar en telenovelas, y en teatro de revista con Nito Artaza y Miguel Ángel Cherutti. Además rompió varios corazones y enamoró a algunos de los hombres más codiciados del país.

Hoy, Graciela Alfano es madre de Nicolás -de su primer matrimonio con Andrés Ruskowski- y también de Francisco y Gonzalo -fruto de su segunda relación con Enrique Capozzolo- y abuela de Nina (que nació en diciembre de 2019). Pero en el plano personal, es una sobreviviente.

El éxito que cosechó en las últimas cinco décadas es innegable, pero lo que más la define son su resiliencia y fortaleza con las que enfrentó las batallas más significativas de su vida: la difícil relación con su mamá Matilde, la pelea contra el cáncer y la acusación de romance con uno de los personajes más oscuros de la historia argentina, el almirante Emilio Eduardo Massera.

La compleja relación con sus padres, Matilde y Carmelo

Graciela Alfano en el comercial de Infiltrex, el suplemento para la artrosis. A los 71 años dice vivir en equilibrio.Graciela Alfano en el comercial de Infiltrex, el suplemento para la artrosis. A los 71 años dice vivir en equilibrio.

Graciela Alfano nació el 14 de diciembre de 1952 en Buenos Aires. Creció en el seno de una familia disfuncional de clase media compuesta por su padre, Carmelo Alfano -un ingeniero civil- y su madre, Matilde Casanova -una mujer culta y refinada-, quienes estuvieron en pareja durante 14 años hasta que un viaje a Chaco cambió todo.

Su papá partió rumbo a Resistencia por motivos laborales y conoció a una mujer con quien formó una nueva familia. “Mi mamá quedó embarazada de mí, aunque ella también se había puesto de novia con otra persona”, contó Alfano.

A pesar de tomar caminos diferentes, Matilde y Carmelo dejaban a sus parejas en el verano y “simulaban ser una familia feliz”, por más que la realidad fuera muy diferente y discutieran todo el tiempo.

Graciela apenas tenía relación con su padre debido a la distancia que existía entre ellos y el vínculo con Matilde siempre fue complejo -incluso hasta el día en que la mujer murió a sus 95 años en 2014 por un cáncer de estómago con metástasis en el diafragma-.

Graciela Alfano, en el concurso de belleza que la consagró "Miss Siete Días".Graciela Alfano, en el concurso de belleza que la consagró «Miss Siete Días».

“Era muy mala y lo fue hasta el último momento de su vida. No me amó porque no podía, tenía una emocionalidad nula”, sentenció Alfano.

Cuando era chica, su madre solía dejarla sola en la casa de Palermo donde vivían para irse de viaje con su novio. Entonces, la actriz tenía solo 4 años y Carmelo aún residía en Chaco.

“No sufrí abandono de recursos, sino de persona y hambre, porque me quedaba fines de semana enteros encerrada sin comida. Tomaba lavandina y después me tenían que hacer lavajes de estómago”, confesó Alfano en varios ciclos televisivos, como en los de Mirtha Legrand, Andy Kusnetzoff y Fabián Doman.

“Recuerdo abrir la heladera y buscar una latita de leche condensada. Eso era lo que comía en un fin de semana. También trataba de ver cómo comer un huevo, porque se me caían al piso y se me rompían hasta que aprendí a hacerles un agujerito con un cuchillito y me los comía crudos”, detalló.

Por las noches, la ex vedette se levantaba de la cama y salía a la calle para ver si su madre regresaba, pero luego de quedarse afuera de la casa, no lo hizo más. “Le toqué la puerta a dos hermanas y me tuvieron ahí todo el fin de semana hasta que volvió mi mamá que me dio la paliza de mi vida, porque se suponía que yo tenía que esconder lo que ella hacía”, subrayó.

Una diva. Graciela Alfano y su paso por el teatro de revistas. Una diva. Graciela Alfano y su paso por el teatro de revistas.

Alfano remarcó que la necesidad de Matilde por estar en contacto con Carmelo era tal que antes de que ella cumpliera 7 años, fue sometida a dos cirugías y casi le amputan una pierna sólo para lograr que su padre viajará a Buenos Aires desde Chaco.

“Entre los 4 y 5 años me extirparon el apéndice, y también me sacaron las amígdalas sin anestesia. Además me operaron del apéndice que estaba totalmente sano, y a los 7 se me inflamó la pierna, y mi mamá quería amputarla, pero me salvó una tía. Ella solo buscaba llamar la atención de mi padre», reveló.

El abuso sexual a manos de su vecino

El jardín de infantes al que la actriz asistía estaba ubicado frente a la casa de Palermo. Sin embargo, muchas veces, su madre no iba a buscarla y en su lugar lo hacía un vecino del barrio que tenía llaves de la casa.

Luego de retirarla, el hombre tenía que hacerle compañía allí hasta que Matilde volviera, pero durante tres años, aprovechó los momentos que estaban solos para abusar de ella y la sometió a un calvario desde los 4 años hasta los 7.

“Pasó de las caricias y los mimos en la cabeza a la genitalidad. Me tocaba de la manera que él quería y me obligaba a tocarlo”, sentenció Alfano sobre el trauma que le valió 40 años de terapia.

Pese a su corta edad, la actriz le confesó a su madre lo que estaba pasando, pero no recibió la contención que esperaba. “Sé perfectamente lo que es denunciar algo y que no te crean. Entonces, yo no sabía lo que pasaba, pero había cosas que estaban mal porque lo mismo que él me hacía a mí, yo se lo hacía a mis compañeritos en la escuela y cuando se lo conté, ella lo ignoró”, contó.

Carmelo -que falleció en 1945 a raíz de un balazo en la cabeza bajo sospechosas circunstancias tras ser diagnosticado con un desorden mental caracterizado por una depresión endógena severa- reaccionó de inmediato. En medio de una visita a Buenos Aires, Graciela le contó que el vecino abusaba de ella, y él no dudó: las ayudó a mudarse.

En 1988 Graciela Alfano se casa con Enrique Capózzolo en Argentina. La pareja había contraído nupcias en 1982 en Paraguay debido a que en Argentina todavía no existía la ley de divorcio. Él es padre de dos de sus hijos. FTPEn 1988 Graciela Alfano se casa con Enrique Capózzolo en Argentina. La pareja había contraído nupcias en 1982 en Paraguay debido a que en Argentina todavía no existía la ley de divorcio. Él es padre de dos de sus hijos. FTP

“Nos llevó a mi mamá y a mí a vivir a otro lado. Me agarró del brazo, me subió al auto y nos fuimos a un hotel esa misma noche. Pasó una semana o diez días hasta que empezamos a vivir en Belgrano», dijo la ex vedette.

Sobre la importancia del rol que tiene la Justicia en los casos de abuso, Alfano destacó: “Las víctimas necesitamos que los culpables sean señalados. La persona que abusó de mí está muerta, pero me hubiera ayudado a darle un cierre que terminara preso”.

Nacida para brillar: él éxito y las controversias de la fama

El 13 de marzo de 1971, Graciela se quedó con el título de “Miss Siete días” en la tercera edición del concurso de belleza creado por la revista, que se hizo en la discoteca Enterprisse de Mar del Plata. El evento contó con 200 postulantes, pero solo 9 llegaron a la final. Poco después de la medianoche, Teté Coustarot y Ana María Contini la coronaron como la flamante ganadora.

Esto convirtió a Alfano en la portada de revista y luego también en organizadora del certamen. Además, en el inicio de su carrera, Graciela también fue elegida como “Miss Belleza Panamericana” en Colombia, dando paso a su exitosa carrera como actriz, modelo y vedette, que le permitió protagonizar obras de teatro y diversas películas como La gran aventura (1974), Los irrompibles (1975) y El gordo catástrofe (1977), entre otras.

Sin embargo, la fama llegó con un costo muy alto porque fue señalada como amante del almirante Emilio Eduardo Massera, quien fue uno de los más grandes represores durante la última dictadura militar en Argentina entre 1976 y 1983. Alfano no sólo fue acusada de brindarle información a los dictadores, sino también de recibir regalos que eran pertenencias de personas desaparecidas.

Graciela Alfano reveló una dura historia familiar.
 Graciela Alfano reveló una dura historia familiar.

En 2011, el periodista Luis Ventura aseguró que tuvo en su poder seis cartas de amor que la artista le había escrito al represor -que fue condenado a reclusión perpetua en los albores de la recuperada democracia- y aseguró que ella se benefició económicamente de la relación que mantuvieron. “Él le regalaba cositas chiquititas, autitos, joyitas, no propiedades”, informó.

Por otro lado, Norma Elsa Ayala, hija de los bailarines folclóricos “El Chúcaro” y Norma Viola, también vinculó a Graciela con el almirante y en el ciclo Intrusos, de la señal América, manifestó haberla visto en reuniones con él.

Cuando su marido desapareció en manos del gobierno militar, la mujer buscó a Massera para intentar obtener información al respecto y cuando se juntaron en una oficina del centro porteño, vio a Graciela acompañándolo. «Cuando entré estaba sentado él con ella al lado», indicó la mujer.

Gabriela fue otra de las personas que la acusó. En ese entonces, ella era una nena de 15 años y su mamá salía con Rafael Blasi, ex custodio de Massera. «Yo escuchaba cuando Blasi contaba que por pedido de él pasaba a buscar a Graciela Alfano por su casa para salir de compras. Nombraban joyas de Cartier, aunque también hubo propiedades y varias transacciones», especificó.

Esto generó que la ex vedette enfrentara una causa judicial a partir de 2011 que llevó 15 meses de investigación de la cual fue sobreseída a pesar de los testimonios en su contra, ya que el juez Claudio Bonadío no encontró elementos que probaran la existencia de un vínculo entre ella y el almirante ni el robo de bienes a detenidos desaparecidos en causas de delitos de lesa humanidad.

Ganarle a la muerte, la gran victoria

Graciela Alfano, en un atardecer en el mar. Se la ve espléndida a sus 71 años.Graciela Alfano, en un atardecer en el mar. Se la ve espléndida a sus 71 años.

A sus 70 años (ahora tiene 71), Alfano demostró su resiliencia tras vencer al cáncer en dos oportunidades. A mediados de 2023, la actriz confesó que el inesperado diagnóstico la obligó a someterse a dos intervenciones quirúrgicas de las que pudo reponerse con éxito.

La primera fue el 11 de septiembre de 2022, en la que le extirparon un tumor de 9 centímetros del riñón, mientras que el 1 de noviembre le sacaron la tiroides, ya que la glándula también resultó afectada por la enfermedad.

«Fue un martillazo en la cabeza. Es una de esas cosas que uno piensa que le pasan a otros. Yo me cuidé toda la vida, hice dieta, deporte y yoga, porque el cuerpo es mi herramienta. Pero cuando la vida te marca la cancha, te pone en el escenario que ella quiere, aunque en una semana me diagnosticaron y me operaron”, sostuvo Graciela.

Graciela Alfano fue a ver a Susana Giménez al teatro, en enero de este año en Punta del Este. Foto: RS fotosGraciela Alfano fue a ver a Susana Giménez al teatro, en enero de este año en Punta del Este. Foto: RS fotos

A la hora de hablar sobre la recuperación de las intervenciones, la ex vedette explicó: “Te sacan los tumores y después sólo hay que hacer controles. Pero los primeros meses tenía un régimen absoluto, tomaba anticoagulantes, medicación, hacía controles y tenía muy poca energía».

En cuanto a la manera en que su delicado estado de salud impactó en la relación con sus tres hijos (Nicolas Ruskowski, Francisco y Gonzalo Capozzolo), Alfano dijo: “Me dijeron cómo me quieren de un modo en el que no me lo habían dicho nunca antes. No dormían, estaban agotados y era entendible, porque su madre estaba pasando por una situación horrible. Traté de mostrarme fuerte”.

“Te mueve toda la estantería, pero le perdí el miedo a morirme y lo naturalicé como algo que va a pasar. Salí de esto con un estado de equilibrio, de estar bien con la vida», reflexionó.



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