7.7 C
Mendoza
30 de mayo de 2024
FM Del Condado
Image default
Política

Victoria Villarruel está enojada y un gobernador en problemas


Vice on fire

«Esta es mi casa y me pasan por los costados». La abogada Victoria Eugenia Villarruel está enojada. El Senado de la Nación es protagonista, por estas horas, del debate en comisiones de la Ley Bases y el paquete fiscal y la vicepresidenta no tiene un rol clave. En la Casa Rosada no confían en la compañera de fórmula de Javier Gerardo Milei y las negociaciones para sacar adelante la primera ley del gobierno libertario no incluyen a la Vice. El ministro del Interior, Guillermo Francos, junto al vicejefe de Gabinete, José Rolandi, mantienen conversaciones institucionales con diferentes senadores. El cada día más empoderado Eduardo «Lule» Menem (segundo de Karina Milei) acompaña esos movimientos como cuando escoltó a Francos a un encuentro secreto con Martín Lousteau, tal como reveló Santiago Jorge Fioriti en Clarín. Pero más allá de esa cita misteriosa con el senador más odiado por Javier Milei, el cada día más poderoso Santiago Caputo también se preocupó por opacar a Villarruel manteniendo reuniones con senadores clave: solo cuidó un detalle que fue el de realizar esas citas políticas fuera del Senado y las mantuvo, sigilosamente, en Balcarce 50, la Casa de Gobierno. Hasta allí, fueron este martes por la tarde Eduardo Vischi y Víctor Zimmermann (radicales de Corrientes y Chaco, respectivamente, y jefes del bloque UCR), quienes expusieron delante del joven libertario sus objeciones y pedidos para la ley más conversada de los últimos años. Haya paz…

Diputados: sesión por la ley de Bases y paquete fiscal con Guillermo Francos José Rolandi y Lule Menem. 
Foto Federico Lopez ClaroDiputados: sesión por la ley de Bases y paquete fiscal con Guillermo Francos José Rolandi y Lule Menem.
Foto Federico Lopez Claro

Menos fotos, más política

Por eso, Villarruel está molesta y sabe que la orden de quitarle protagonismo surge del tándem Karina-Santiago y suma a ese team a Nicolás Posse, a quien recibió con gesto circunspecto este miércoles para el informe al Congreso del jefe de Gabinete. La Vice está acompañada en su faena política por el Secretario Parlamentario del Senado, Agustín Giustinian, un ex dirigente del PRO que supo estar cerca del hoy gobernador Nacho Torres, de Chubut. Y recibe a senadores del macrismo así como a peronistas no K y provinciales con los que supo construir el número para designar autoridades en la Cámara Alta. Quienes salen del despacho vicepresidencial cuentan que ella considera una «desprolijidad» lo que hace la Rosada con la negociación de la Ley Bases y una «ingenuidad» al creer que, luego de su aprobación en Diputados, el Senado iba a despacharla como un mero trámite: «Subestiman el trabajo diario de Victoria», dicen los suyos. Pero también Villarruel escuchó sugerencias de opositores amigables que le señalan que ella debería «salir a hacer política» y no solo realizar gestos y fotos, como las que hace habitualmente con embajadores o con gremialistas como Dante Camaño, el archienemigo de Luis Barrionuevo. «¡No sirve que digas que tenés el despacho abierto, tenés que llamar a que vengan, no tenés que estar esperando que te llamen!», le aconsejó un curtido senador que quiere ayudar al Gobierno. Mientras tanto, Villarruel maldice los movimientos de Santiago Caputo («¡empodera a cualquiera, no conoce la casa») y resiste las críticas en redes sociales (movimientos que asigna al asesor estrella) donde esta semana le recordaban viejas críticas de la hoy Vice a Carlos Saúl Menem, el «mejor presidente de la historia», para Javier Milei. Piedad a las fuerzas del cielo…

Victoria Villarruel durante la exposición del jefe de gabinete Nicolas Posse en el Senado. Foto Guillermo Rodriguez AdamiVictoria Villarruel durante la exposición del jefe de gabinete Nicolas Posse en el Senado. Foto Guillermo Rodriguez Adami

Un zorro en problemas

Tampoco son días tan sencillos para un gobernador radical que suele cosechar un perfil extremadamente bajo, tan bajo que varios de sus colegas con sorna dicen que ni siquiera “le conocen la voz”.

Leandro César Zdero es arquitecto y el actual gobernador de la provincia de Chaco, donde es conocido como el “Zorro”, sobrenombre que lo acompaña desde la niñez. Pudo destronar a «Coqui» Capitanich apalancado principalmente en el aberrante caso de Cecilia Strzyzowski, asesinada brutalmente por el Clan Sena. Con un inicio de gestión complicado, tras una provincia arrasada por la gestión Capitanich, Zdero optó como estrategia acercarse y mucho (¿tal vez demasiado?) al presidente Javier Gerardo Milei a la espera del derrame de fondos que le permitieran hacer frente a la administración de una de las provincias más pobres del país.

Los resultados no habrían sido hasta el momento los esperados y, peor aún, las complicaciones se le desataron en varios frentes. Según cuentan colegas correligionarios, el Zorro “se cortó solo” para agradar al Presidente y no juega en tándem con Gustavo Valdés, Alfredo Cornejo, Maximiliano Pullaro y Carlos Sadir, los otros gobernadores del partido centenario. Lo más llamativo es que Zdero es ahijado político de su vecino el correntino Valdés quien fuera su principal impulsor y sustento para que llegara a la Gobernación.

Pero la mayor preocupación de los gobernadores radicales radica en una reciente condena a tres años de prisión por corrupción a la ex intendenta de Resistencia, Aída Ayala, de quien «el Zorro» fue nada más ni nada menos que su jefe de Gabinete y hombre a cargo de la gestión municipal.

A falta de males, el fiscal federal Patricio Sabadini inició una investigación judicial para conocer la eventual participación de Zdero y el legislador provincial por el PJ Santiago Pérez Pons pidió en la Cámara de Diputados de la provincia que la Justicia actúe de manera efectiva y con rapidez.

“Nunca es oportuna una causa por corrupción para un radical. A nosotros nos miden con otra vara, no somos como los peronistas que están acostumbrados a moverse en estas aguas”, se lamentan en el centenario partido. Que se rompa pero no se doble…

Clan Sena y Leandro ZderoClan Sena y Leandro Zdero

Vuelta a Callao

Este martes, Alberto Ángel Fernández visitó a Lula Da Silva. El hoy jefe de Estado de Brasil mantiene una deuda de gratitud pues cuando el peronista era Presidente, lo visitó mientras estaba detenido en su país. Ahora con el argentino fuera del poder -y con complicaciones judiciales por los brokers de seguros en su gestión-, la foto entre ambos se repitió. Casi en paralelo, en Buenos Aires se reunía la cúpula del Partido Justicialista nacional, del que Fernández fue titular hasta hace poco, y donde la fuerza opositora resolvió llamar a elecciones internas para el 17 de noviembre. Uno de los comentarios que hubo en la cita peronista del PJ -en el tradicional local de la calle Matheu 130-, fue que Alberto Fernández estrenaba oficinas para hacer política. En realidad, lo que el peronista porteño hará es reabrir su histórica oficina de Callao y Posadas, ya sin su histórica secretaria María Cantero. «Yo voy a hacer política toda mi vida. Estoy muy dedicado a lo internacional. Allí Argentina genera espanto», dijo Alberto a uno de su sex funcionarios. Pero dejó un dato clave: «Lo que no pienso es en volver a ser candidato a algo». Desde el llano…

Alberto Fernández junto a Lula da Silva. Foto  REUTERS, archivoAlberto Fernández junto a Lula da Silva. Foto REUTERS, archivo



Fuente Oficial