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25 de junio de 2024
FM Del Condado
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Policiales

se negaron a declarar otros dos detenidos y seguirán presos


Se negaron a declarar otros dos sospechosos por el crimen de Uma Aguilera, la nena de 9 años que murió en Villa Centenario en un asalto a su papá, custodio de Patricia Bullrich. Seguirán detenidos.

G.R.M., que tiene 17 años y de quien sólo se conocen sus iniciales por ser menor de edad, estaba citado este sábado en el Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil de Lomas de Zamora. El joven no quiso declarar ante te el fiscal Juan Ignacio Colazo.

Lo mismo sucedió con Ariel Acuña Vega (21), el «último prófugo» -como lo llamó Patricia Bullrich-, que fue capturado el viernes. Fue indagado por el fiscal Pablo Rossi, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 18 del Departamento Judicial de Lomas de Zamora, que le imputó los delitos de «robo agravado por el uso de arma de fuego (dos hechos) y homicidio criminis causa».

Tras negarse a hablar ante las autoridades, ambos seguirán detenidos.

El viernes había ocurrido lo mismo con otros dos sospechosos por el asesinato de Uma: Nicolás Axel Emiliano Rojas (20), alias «Pelusa»; y Miguel Pastor Romero Molinas (20), alias «Pototo». Durante la diligencia, el instructor judicial también les imputó los delitos de «robo agravado por el uso de arma de fuego (dos hechos) y homicidio criminis causa».

Axel Emiliano Rojas (20), alias "Pelusa", el segundo de los detenidos por el crimen de Uma. Foto: Guillermo Acosta/ La Noticia1.comAxel Emiliano Rojas (20), alias «Pelusa», el segundo de los detenidos por el crimen de Uma. Foto: Guillermo Acosta/ La Noticia1.com

El primer detenido había sido Patricio Valentín García (22), que fue atrapado el mismo lunes en el que ocurrió el crimen de la nena de 9 años. Lo localizaron durante un allanamiento en su domicilio, en el que se secuestró una campera negra con rayas blancas «similar a la que llevaba uno de los asesinos de la niña al quedar filmado», según las fuentes.

Si bien estaba llamado a declarar el miércoles, el fiscal Pablo Rossi adelantó su citación para el martes. Él tampoco quiso hablar.

Aunque Bullrich fue quien deslizó la versión de un quinto sospechoso, corroborada el viernes con la captura de Vega, no está claro que efectivamente los cinco hayan participado del asalto y del asesinato de Uma. La principal hipótesis de los investigadores apunta a que los autores del crimen son sólo cuatro, por lo que el quinto detenido es un actor indirecto en el crimen o uno de los primeros cuatro capturados en realidad no está involucrado en el homicidio.

El jueves a la mañana, «Pelusa» fue apresado en una vivienda de la ciudad bonaerense de San Pedro. Para los pesquisas posee similitudes físicas con uno de los asesinos que quedó registrado por las cámaras de seguridad del lugar donde se produjo el crimen.

Rojas había huido desde el partido de Lomas de Zamora, donde tiene su domicilio, a San Pedro en un Peugeot 307 gris, que fue secuestrado también en esa ciudad y en cuya luneta trasera tiene un sticker con la inscripción «capacidad máxima, cuatro bandidos».

Más tarde, en otro operativo realizado en una precaria vivienda de la localidad de Marcos Paz quedaron detenidos el adolescente M.P.R.M. y Miguel Pastor Romero Molinas.

Al sospechoso mayor los investigadores llegaron a partir de una huella en el Toyota Corolla negro robado en el que se movilizaban los asesinos de Umma. Sobre ese detenido, los informantes señalaron que tiene antecedentes penales por un caso «encubrimiento» de junio de 2022 y por «hurto» de mayo de 2023.

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Una cámara de seguridad registró el paso de los sospechosos del asesinato de Umma.

Los tres sospechosos capturados el jueves habían alquilado las habitaciones en las que fueron localizados para ocultarse lejos de sus respectivos domicilios y la escena del crimen.

El asesinato de Uma ocurrió el lunes a las 8.48, en Pío Baroja al 700, Villa Centenario (Lomas de Zamora). Fue cuando su padre, custodio de la ministra de Seguridad, salía de su casa vestido de civil. Uma alcanzó a subir al Ford Ka de la familia, mientras su mamá cerraba el portón.

Cuando vio llegar a los cuatro delincuentes en un Toyota Corolla negro robado, el policía aceleró y los ladrones dispararon.

La nena recibió un disparo en la nuca y murió horas más tarde en el Hospital Churruca, adonde la habían trasladado en helicóptero tras estabilizarla en el Gandulfo.

La investigación del hecho está a cargo del fiscal Pablo Rossi -Unidad Funcional de Instrucción N° 18- y del juez Sebastián Monelos -Juzgado de Garantías N° 4-. La carátula para los imputados es «robo agravado por el uso de arma de fuego (dos hechos) y homicidio criminis causa».



Fuente Oficial