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Mendoza
14 de junio de 2024
FM Del Condado
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El Mundo

Se le terminaban las vacaciones pero no quería así que se le ocurrió un oscuro plan para seguir de fiesta


El principal problema de las vacaciones -al menos para la mayoría de los humanos- es que eventualmente se terminan. En algún momento hay que volver a estudiar, trabajar y demás. Así funciona en casi todos los casos.

Claro que, hay que decirlo, es un problema que se resuelve con dinero. Mucho. El tema, siempre, es cómo se lo consigue si no vas a trabajar.

Ese era la preocupación de Ian Robbie Day. Sus opciones se iban achicando. No tenía otra idea en la cabeza más que seguir de vacaciones. Necesitaba dinero rápido, y mucho.

Day estaba pasando las «mejores vacaciones de su vida» en Pattaya, Tailandia, también conocida como «la ciudad del pecado y del placer». El centro del turismo sexual del país y, tal vez, hasta de toda Asia.

El hombre, que no es ningún chiquilín, tiene 48 años, hacía rato que debía haberse vuelto a su Portsmouth natal, en Inglaterra, pero había extendido su estadía en reiteradas oportunidades.

Pattaya es conocida como la "ciudad del pecado y del placer".Pattaya es conocida como la «ciudad del pecado y del placer».

El tema era que, como es lógico, su dinero se acabó. Ya le había pedido prestado a su familia en el Reino Unido varias veces pero en cierto momento se negaron a seguir financiando al fiestero. ¿Cómo continuar?

Un plan oscuro

Y el hombre finalmente llegó a una solución. Una que le permitiría, pensó, continuar sus «vacaciones eternas». Y tuvo razón porque durante un tiempo fue efectiva aunque finalmente «todo tiene un final, todo termina».

Es que el hombre fingió su secuestro y extorsionó a su familia para que le enviaran dinero o lo matarían. Y, por supuesto, su familia creyó todo y obedeció a los «secuestradores».

Pattaya es conocida como la "ciudad del pecado y del placer".Pattaya es conocida como la «ciudad del pecado y del placer».

Para llevar a cabo su oscuro plan, Day convenció a sus compañeros, que no eran sino otros extranjeros también de fiesta que había conocido allí, para que lo golpearan y se hicieran pasar por gánsteres enmascarados, para poder fingir su secuestro y pedirle a su familia el dinero del rescate.

Day hizo que le tomaran fotos y le hicieran videos ensangrentado y amordazado y luego se los envió a su familia con una nota donde pedían el rescate. Todo parecía muy genuino.

Todo tiene un final

El plan del hombre funcionó. La familia se horrorizó cuando vio las imágenes y la terrible amenaza sobre Day y mandaron el dinero que pedían los «secuestradores».

Cuando el hombre recibió el dinero no podía salir de su felicidad. Su macabro plan había funcionado a la perfección, o eso creyó en ese momento. Se equivocaba.

Porque la familia no sólo envió el dinero del rescate sino que también denunció el rapto a la policía que enseguida pidió la intervención de la Interpol.

Un grupo comando de la policía ingresó a la habitación donde pensaron que tenían secuestrado al hombre, pero estaba de fiesta..Un grupo comando de la policía ingresó a la habitación donde pensaron que tenían secuestrado al hombre, pero estaba de fiesta..

El hombre seguramente jamás imaginó ese movida que marcaría su final. Es que en cuanto la policía internacional se puso a investigar no tardó mucho en hallar a Day y a sus, como creían entonces, sus secuestradores.

Sin embargo, cuando un grupo comando ingresó en la habitación donde tenían secuestrado al hombre, en lugar de una víctima atada e indefensa, encontraron a un turista borracho y drogado de fiesta con sus «secuestradores».

Y todos fueron arrestados.

«El tipo conversaba por iMessage y FaceTime con sus familiares en el Reino Unido», dijo a la prensa local el teniente coronel de policía Sorasak Saengcha.

“Envió fotografías de sí mismo siendo atacado y luego, después de estar herido, se tomó fotografías de sí mismo como si le hubieran golpeado«, contó sobre el caso.

«Sus amigos lo golpeaban y le dejaban moretones en la cara, luego él hacía videollamadas con su familia por FaceTime. Pidió a sus tres amigos que actuaran como si fueran secuestradores que lo mantuvieran como rehén. Los hizo usar máscaras en los videos y actuar como gánsteres», agregó Saengcha.

Un grupo comando de la policía ingresó a la habitación donde pensaron que tenían secuestrado al hombre, pero estaba de fiesta..Un grupo comando de la policía ingresó a la habitación donde pensaron que tenían secuestrado al hombre, pero estaba de fiesta..

«Cuando su familia ya no quiso apoyarlo, organizó el secuestro, esa fue la razón por la que lo hizo», añadió Saengcha. “Su familia estaba preocupada y se pusieron en contacto con la policía del Reino Unido y se informó a Interpol. Interpol contactó a la policía tailandesa y localizamos al hombre. Pero cuando llegamos estaban de fiesta”.

Cuando la policía encontró a Day, éste se encontraba en medio de un maratón de drogas y alcohol de dos días con otros tres extranjeros.

Todos los fiesteros fueron arrestados bajo cargos de posesión de armas de fuego y municiones no autorizadas, posesión de drogas de categoría y visas vencidas.

Es poco probable, de todos modos, que tanto el hombre como sus compinches terminen presos, lo más probable, especulaban en Inglaterra, es que los terminen deportando. Porque la fiesta siempre tiene que terminar algún día.



Fuente Oficial