11.7 C
Mendoza
18 de junio de 2024
FM Del Condado
Image default
Política

Se complican la designaciones del secretario de Culto y del embajador en el Vaticano



Una semana después de la designación del ex diputado del PRO, Francisco Sánchez, como secretario de Culto del gobierno de Javier Milei, el puesto sigue vacante en lo formal.

Y sigue vacante porque los trámites para que sea formalizada su designación, no avanzaron en la Cancillería como debe ser necesario para que luego lo oficialice un decreto presidencial.

La candidatura de Sánchez sigue tan complicada como lo estuvo durante su nombramiento, pese a que el dirigente ya ocupa el despacho del jefe de la secretaría de Culto y mantiene arduas reuniones. Sánchez tiene declaraciones del pasado en las que criticó al Papa y a los diferentes credos y tuvo que pedir disculpas.

Pero su relación con la canciller Diana Mondino está en tensión debido a una serie de hechos, según supo Clarín

Su misma candidatura está cuestionada tanto, que, con la excusa de que “no hay plata”, la Casa Rosada como la Canciller ahora no quieren sumarlo al viaje que hará el presidente Javier Milei en febrero al Vaticano, adonde se ha pedido especialmente una audiencia con el Papa Francisco.

En ese intercambio hubo incluso un amague de renuncia, que a nivel oficial nadie confirma. Ocurre que Mondino y Sánchez siguen en conversaciones para sostener la designación. Es que tampoco le darían lo que había pedido en un principio: manejar también desde la Secretaria de Culto la relación de la Cancillería con las provincias que sería una dirección nacional.

Altas fuentes confiaron a Clarín que Sánchez está dispuesto a pagarse su propio viaje a Roma para acompañar a la comitiva presidencial a ver al Papa el 11 de febrero, día en que el Pontífice va a canonizar a la santa argentina Mama Antula. El viaje que idea Milei es parte de la misma gira en la será recibido por la premier italiana Georgia Meloni. Y parte del que lo llevará a Jerusalén, Israel.

Sabe Clarín que recién hace unos días la saliente embajadora en el Vaticano, Fernanda Silva hizo su trabajo y pidió formalmente la audiencia para Milei con el Papa. Esa es la vía, unida a la gestión de Mondino en Buenos Aires con el Nuncio Apostólico.

Las tensiones con el Papa y el Vaticano que protagonizó el propio Milei por sus criticas a Bergoglio de hace unos años y en la primera etapa de su campaña electoral, siguen tienen eco también en el Vaticano.

El gobierno no ha nombrado aún embajador ante el Vaticano y lo de Sánchez no salió bien. Afirman de manera tajante a este diario en el Gobierno que Mondino quiere diplomático de carrera y no de origen político en el Vaticano. Es que su promesa de campaña era nombrar diplomáticos de carrera pero hasta ahora solo designó políticos.

Con todo, rodaron algunos nombres de políticos, la ex diputada Cristina Guzman, quien tiene contacto directo con todos los credos y fue artífice de una de las reuniones entre Guillermo Francos y obispos y arzobispos del interior en horas previas a la carta de Milei al Papa. La otra dirigente que suena es Paula Bertol, ex diputada y ex embajadora ante la OEA de Mauricio Macri. Pero no son las únicas, pero la ventaja sería para un diplomático. En su momento le ofrecieron al ex canciller Adalberto Rodriguez Giavarini, y dijo que no.

Su jefe de Gabinete, Federico Barttfeld y el vicecanciller Leopoldo Sahores, siguen entrevistando candidatos, y la propia Silva, tal como lo anticipó Clarín, propuso «abaratar» costos de traslado quedándose ella misma en la embajada vaticana. No tiene chance pese a que pasó de ser una ferviente ultrakirchnerista del Instituto Patria a ser una defensora del Libertario.

Tampoco habría disposición a concederle a Sánchez las competencias que pidió dentro de la Cancillería como la de sumar bajo el ala de Culto a la dirección nacional de provincias, que es el vínculo del ministerio con el interior.

Complicado por sus declaraciones

La irrupción de diputado neuquino del equipo de Patricia Bullrich en la campaña, y quien en la Cámara bajo se hizo amigo de Javier Milei y de su compañera de fórmula, la vicepresidenta Victoria Villaruel, sorprendió enormemente al ser nombrado por Mondino en un puesto hipersensible para las relaciones con el Vaticano y con todos los credos de la Argentina.

Y sorprendió porque a medida que se conocía su nombre aparecían una declaración suya más polémica que la otra, empezando por una contra el mismo Papa, de la que se arrepintió y por la que pidió disculpas según dijo él mismo en una entrevista con Clarín.

Ocurre que, queriendo criticar al ex juez de la Corte Suprema, el ultrakirchnerista Eugenio Zaffaroni, Sánchez -hasta entonces conocido sólo por su controvertido proyecto en diputados para que se imponga la pena de muerte y se le aplique a Cristina Kirchner- escribió en un tuit “caso para estudiosos encontrar un Papa que haya hecho tanto daño”.

Luego tuvo expresiones que hirieron tanto a la colectividad judía como a la musulmana.

Si su nombramiento para suceder al ahora ex secretario de Culto, Guillermo Oliveri, dejó “pasmada” a la Iglesia, el silencio institucional y la falta de fotos con los credos no ayudan a Sánchez por estas horas. Su futuro se decidirá a la vuelta de Mondino, que desde el martes participa de una cumbre del Mercosur y una serie de bilaterales en Paraguay.

-Yo soy católico practicante y no me cuesta arrepentirme. Cuando cometo errores, los puedo aceptar, los reconozco y los confieso y no me cuesta hacerlo. Pido disculpas cada vez que tengo que pedir disculpas. No lo he hecho públicamente en todos los casos, pero por supuesto, a cada persona a la que he ofendido sin querer hacerlo, me disculpo, dijo Sanchez en la entrevista con Clarín hace una semana, en la que fue muy amable y dispuesto al diálogo.

-Usted trató al Papa Francisco de hacer «tanto daño» y eso ha causado mucho malestar en la Iglesia, se le preguntó

-Sobre el Papa estoy absolutamente arrepentido. Fue un gravísimo error. A veces la situación, las circunstancias políticas, el momento político, y sobre todo la confusión en la que esta grieta entre el kirchnerismo y el resto de los argentinos nos embebió a todos hizo que confundiremos, y yo lo hice personalmente en ese caso muy malamente, agraviando al Santo Padre. Ese es el diría es un grado de arrepentimiento gigante de mi parte. Porque, reitero, involucré una cuestión local que tiene que ver con la designación de alguien que no es simpático para mí y para muchísimos argentinos (el ex juez de la Corte Suprema y ultra kirchnerista, Eugenio Zaffaroni) y lo confundí con una cuestión teológica. Y para un fiel eso, es gravísimo. Me lo señalaron personas muy cercanas, pero también la familia. En ese aspecto claramente me arrepiento.



Fuente Oficial