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25 de junio de 2024
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Política

manda a su canciller y aprobó el plácet del nuevo embajador argentino


Dos señales llegaron de Pedro Sánchez para con el gobierno de Javier Milei. Por un lado, le dio el plácet de estilo al diplomático Roberto Bosch como embajador de la Argentina ante España. Y por el otro, enviará a su canciller, José Manuel Albares Bueno, a Buenos Aires. La fecha que se baraja es el 23 de febrero.

Estos gestos de parte de la cancillería española se vuelven importantes por las declaraciones de mutuo rechazo entre el líder de los socialistas españoles y el libertario. Hoy se mantienen en la indiferencia, y Sánchez ni siquiera lo felicitó tras el triunfo del 19 de noviembre. En cambio, sí vino el rey Felipe VI para la asunción presidencial del 10 de diciembre.

Sánchez, que apoyó en la campaña electoral argentina a Sergio Massa, es amigo de Alberto Fernández, en cuyo círculo habían hecho trascender que el ex mandatario argentino sería su asesor en Madrid, obligando al jefe de gobierno europeo a desmentirlo.

Lo cierto es que España y Argentina, unidas por inmensos lazos históricos, culturales y económicos no estuvieron en las últimas décadas ante semejante desafío frente a dos lideres que se rechazan. España, puerta de entrada para Latinoamérica en Europa, alberga una comunidad de entre 300.000 y 500.000 argentinos y tiene una de las embajadas más importantes para este pais, con cinco consulados bajo su órbita. Las secciones consular, económica, de cultura y deportes, son las que más trabajan en dicha sede.

Los últimos embajadores en Madrid fueron Ricardo Alfonsín, representando al gobierno de Alberto Fernández; Carlos Bettini, embajador de Néstor Kirchner y luego de Cristina Kirchner; Ramón Puerta, embajador de Mauricio Macri; Ricardo Laferriere, radical, representó al gobierno de Fernando De la Rúa; José Figuerola, ocupó esa embajada durante los primeros años y Menem, y luego llegó Juan Pablo Lolhé, también embajador político a pesar de su experiencia diplomática.

Esa tendencia se rompió ahora con el retorno de un diplomático de carrera a esa representación -los últimos embajadores en Madrid provenientes de la diplomacia y no de la política fueron Guillermo Jacovella y Abel Posse- con otra peculiaridad: Bosch ya se desempeñaba allí.

Es clave el primer encuentro entre la canciller Diana Mondino y su par Albares Bueno, que va a tener lugar en la cumbre sobre Seguridad en Munich, que tendrá lugar el 16 y 18 de febrero en dicha ciudad de Alemania. Participarán tres argentinos, Mondino, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich y el presidente del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI) Francisco de Santibañes.

El ministro de Exteriores, José Manuel Albares
Foto. EFEEl ministro de Exteriores, José Manuel Albares
Foto. EFE

Ahí Mondino y Albares allanarán la agenda para su encuentro en Buenos Aires. Será en el marco de otra visita a la Argentina, la del nuevo canciller de Emmanuel Macron, Stéphane Séjourné, que llegará el 19, antes de la cumbre de ministros de Relaciones Exteriores del G20 en Río de Janeiro, del 21 y 22 de febrero. A Río viajarán Mondino y el Sherpa del Grupo, Federico Pinedo. Es curioso porque cuando Mondino fue a Paris su designado embajador, Ian Sieliecki, le presento a Sejourne, que entonces presidía el partido de Macron). Tres semanas después lo nombraron ministro así que se conocen.

La misión de Bosch

Con el plácet concedido, Bosch ya está habilitado como embajador por España. Pero ahora falta el decreto presidencial de Javier Milei. Y como es funcionario del servicio exterior, su pliego no tiene que pasar por el Senado, a diferencia de los embajadores que son de origen político.

Bosch fue hasta ahora el número dos de Ricardo Alfonsín, el embajador político de Alberto Fernández en Madrid. Radical K, Alfonsín usó la sede para hacer una fuerte defensa del kirchnerismo y atacar a Milei por redes sociales.

Hasta ahora era Ministro Consejero y debe ascender en la carrera a embajador -figuraba en una lista de ascensos que fue congelada-, aunque desde “Ricardo” estaba al frente de la sede diplomática.

Previamente fue Coordinador de la Unidad G20 de la Cancillería, desde diciembre de 2020 hasta su partida a Madrid. Entre septiembre de 2019 y marzo de 2020 fue Encargado de Negocios de Argentina en Brasilia. Antes de eso, entre julio de 2018 y agosto de 2019, fue Coordinador Diplomático del Gabinete del Ministro de del ex canciller Jorge Faurie, hoy embajador en Chile.

Desde octubre de 2014 hasta marzo de 2018 fue Embajador argentino en Filipinas. Al regresar de Filipinas coordinó la redacción de un “libro blanco” sobre la política exterior argentina, que no fue publicado.

Antes de Filipinas, fue Jefe de la Sección Económica de la embajada argentina en Brasil y Director de Asuntos Económicos y Comerciales del Mercosur en la Cancillería. Inició su carrera en enero de 1998 en la Dirección del Mercosur y entre 2001 y 2008 estuvo destinado en Ginebra en las negociaciones de la Organización Mundial del Comercio.

Otras designaciones

En los últimos días la atención estuvo puesta en quién será el embajador ante el Vaticano. Hubo una danza de nombres, como el de la ex diputada Cristina Guzmán, el de la ex diputada y embajadora Paula Bertol, el del ex canciller Adalberto Giavarini, y el del diplomático Pablo Beltramino, además de autopostulados como el ex embajador Julio Lascano y Vedia.

Foradori fue el representante argentino ante los organismos internacionales con sede en Ginebra, entre ellos el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Ahora vuelve a Ginebra.Foradori fue el representante argentino ante los organismos internacionales con sede en Ginebra, entre ellos el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Ahora vuelve a Ginebra.

Pero no hay nadie confirmado y lo que se especula es que la canciller Diana Mondino y su jefe de Gabinete, Federico Barttfeld, busquen hablarlo directamente este fin de semana en el marco del viaje que emprenderá Milei a Roma para verse con el Papa Francisco y la primer ministra Giorgia Meloni.

Uno de las designaciones más contundentes y mejor pensadas de los últimos días fue la del ex vicecanciller Carlos Foradori como embajador ante organismos internacionales, en Ginebra. Es prácticamente una reivindicación para uno de los mejores diplomáticos que tiene la Cancillería al día de hoy.

Maltratado y difamado por Alberto Fernández y su Cancillería porque debió firmar un comunicado conjunto con el Reino Unido al que el kirchnerismo buscó imprimirle el nombre de “Pacto Foradori-Duncan” ,este embajador volverá al puesto de donde fue removido en diciembre de 2019.

Foradori es precisamente un experto en derecho internacional y en organismos internacionales, vueltos a cooptar en estos años por una mirada garantista en la que se buscó defender a la ex presidenta Cristina Kirchner como victima de un “lawfare” en su país. Y en la que había una condena a las violaciones a los derechos humanos en países “amigos” de baja intensidad.

Por otra parte, se supo este jueves también que el gobierno de Vladimir Putin aprobó el plácet de estilo como embajador de la Argentina en Moscú a Enrique Ferrer Vieyra. Diplomático de carrera reemplazará allí al ex vicecanciller y también funcionario de carrera Eduardo Zuaín.



Fuente Oficial