8.9 C
Mendoza
30 de mayo de 2024
FM Del Condado
Image default
Política

Los gobernadores evitan confrontar con Milei y esperan una definición sobre un posible plebiscito



«Ahora hay que esperar que largue Twitter». La frase salió de un funcionario cercano a un gobernador opositor al gobierno de Javier Milei el día después de que el Presidente saliera con los tapones de punta, sin distinción, contra todo el arco político que él identifica como casta. Pero mayoritariamente, en las provincias y en varios sectores de la variopinta oposición había coincidencia.

Si bien existieron cuestionamientos frente al ataque de furia de Milei contra los gobernadores por, según sus propias palabras, «descuartizar» la ley, ninguno salió públicamente a confrontar al Jefe de Estado. En líneas generales hubo consenso para no agitar el fuego e intentar calmar los ánimos, a la espera también de que desde Casa Rosada surja alguna definición sobre el futuro de la frustrada Ley Ómnibus y acerca de la posibilidad de convocar un plebiscito.

Gobernadores como el radical Maximiliano Pullaro se expresaron temprano, en línea con el comunicado que todos los mandatarios de Juntos por el Cambio habían firmado la noche anterior, pidiendo al Gobierno que no les faltara el respeto. «Siempre voy a defender Santa Fe, basta de retenciones al campo y a la industria. El cambio que la Argentina necesita, requiere decisión y coraje, pero también requiere respeto. Respeto por las instituciones, a las que el kirchnerismo siempre avasalló», apuntó Pullaro, que comparó a las actitudes de Milei con el kirchnerismo.

Otro gobernador que se expresó fue el salteño Gustavo Sáenz. «Desde el primer minuto en que asumí como gobernador de mi amada Salta, afirmé mi compromiso de estar siempre del lado de los salteños, pero también como gobernador de una provincia históricamente patriótica y solidaria nunca dejando de pensar en todos los argentinos», sostuvo el mandatario peronista en un largo tuit en el que dijo que en este tiempo «nunca he sido invitado a participar en ninguna reunión con representantes del Ejecutivo Nacional previo al tratamiento de la llamada Ley Ómnibus».

Salta fue una de las provincias apuntadas por el mileísmo por haber frustrado la ley a partir de la votación de diputados de ese distrito que responden a Sáenz. Otras cuestionadas internamente fueron Misiones, Córdoba, Neuquén, Río Negro y Tierra del Fuego, todos distritos que responden a gobernadores peronistas o de partidos regionales.

Las reacciones de otros gobernadores se habían dado en la previa, como el caso de Rogelio Frigerio, de Entre Ríos, de Ignacio Torres, de Chubut, o de Jorge Macri, de la ciudad de Buenos Aires, todos en la misma línea que el comunicado de rechazo de Juntos por el Cambio a los dichos del Presidente.

Temprano el miércoles, fue el radicalismo el que cruzó a Milei directamente. “Debe terminar la incitación a la violencia contra el que piensa distinto”, plantearon desde el partido que lidera Martín Lousteau.

En un comunicado, la UCR sostuvo: «Tener coraje para emprender reformas no implica insultar, gritar y pensar que sólo uno tiene razón. Tampoco es ensañarse con insultos contra los que expresan opiniones diferentes. Nada de esto es lo que nos enseñó Raúl Alfonsín cuando refundó la democracia», expresaron.

En su declaración, el radicalismo le pidió al jefe de Estado cambiar su actitud para encauzar los debates de las normas que promueve en el Congreso. «Argentina necesita templanza y equilibrio para lograr consensos que sobrevivan en el tiempo y resuelvan de manera definitiva los problemas que arrastramos. Ese es el camino para salir de la crisis», reflexionaron.

Además, quien habló ante la prensa fue el jefe de bloque radical en la Cámara de Diputados, Rodrigo de Loredo, quien durante un tramo de la charla lloró por lo que consideró como una oportunidad perdida. “Había una gran oportunidad para hacer reformas en Argentina”, sostuvo el dirigente cordobés.



Fuente Oficial