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Mendoza
24 de junio de 2024
FM Del Condado
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Espectáculos

cuando la fantasía se vuelve obsesión


Una fantasía como motor de una vida aburrida y dos posibles problemas: cuando esa fantasía se prolonga en el tiempo y se vuelve obsesión. O para peor: cuando deja el plano de lo imposible.

Sobre esos fantasmas de la mente nos habla graciosamente Yo amo a Dick (Amazon Prime). Diario de una fijación (sexual). O cómo el deseo exige perpetuarse para no morirse.

«Querido Dick, todas las cartas que escribo son cartas de amor». «Querido Dick: ¿Sabes que estaba destrozada antes de conocerte?». «Querido Dick: eres como un dios romano que ha devuelto lo carnal a nuestras vidas». Quien escribe es Chris (Kathryn Hahn) y quien no sabe todavía sobre estas cartas desesperadas es justamente Dick (Kevin Bacon). Apenas se conocen, pero en la cabeza de ella hay una intimidad explosiva.

Bacon como objeto sexual, como mercancía, como representación patológica. Lo vemos «en cuero», en una zona árida, cargando una oveja o sensualmente actuando como vaquero. La imaginación de Chris no tiene límites.

Directora de cine independiente, casada con Sylvere (Griffin Dunne), atrapada en un matrimonio que cayó en una meseta, la inquieta mujer acompaña a su marido a una beca de investigación en Texas. Al llegar quedará flechada por el profesor de él, un artista plástico consagrado. A partir de entonces nos llevará de la nariz por su neurosis.

Precisa en su actuación como persona a veces confundida, alterada, difusa, turbada, Hahn (a quien vimos en grandes interpretaciones en series como Pequeñas cosas hermosas) pone en una misiva epistolar sus sueños reprimidos y su proceso de liberación. Intenta redescubrirse lejos de su marido, mientras instala en un espejo temas como la opresión, lo autodestructivo, los mandatos, los viejos modelos de masculinidad, los monstruos inconfesables.

El chiste del título (Dick, como la forma en que se llama al miembro masculino) no debe confundir al espectador: no se trata solamente de una excursión por lo carnal. La historia aprovecha para debatir y criticar también al arte y lo contracultural.

El triángulo amoroso de "Yo amo a Dick".El triángulo amoroso de «Yo amo a Dick».

Una voz como un lamento y un canto en español en las primeras escenas nos hace presagiar lo que puede pasar. «He venido al desierto para reírme de tu amor, que el desierto es más tierno y la espina besa mejor«, se escucha la canción de la mexicano-estadounidense Lhasa de Sela. Con una interesante banda sonora, la protagonista pondrá sus espinas por escrito. La escritura será su gran refugio, su catarsis, su placebo.

Basada en el exitoso libro I love Dick, novela publicada por Chris Kraus en 1997, la serie que nos trae a Griffin Dunne otra vez, después de su entrañable personaje en This is Us, se digiere fácilmente, en ocho capítulos de 30 minutos.

El «objeto» sublimado (Bacon, de a tramos un John Wayne 2.0) se meterá en la pareja para conformar de un extraño un triángulo del que nadie puede salir ileso. Mientras, a cada personaje le cabe una de estas máximas: no todo lo que se ama se desea, ni todo lo que se desea se ama.

Kevin Bacon, casi un Cowboy...Kevin Bacon, casi un Cowboy…

«Nadie había destruido con tan solo una mirada a la mujer que tardé tantos años en construir», confiesa nuestra heroína y nos invita a ser testigos de esa deconstrucción, desarme, casi un desangramiento hasta volver a saber quién es. No sabe ella, todavía, que es más importante el deseo que su concreción.

Ficha

Calificación: Buena. Género: Comedia. Dirección: Joey Soloway (Creadora), Joey Soloway. Protagonistas: Kathryn Hahn, Kevin Bacon, Griffin Dunne. Emisión: 8 capítulos en Amazon Prime.



Fuente Oficial