"Unan los puntos" entre las protestas callejeras y la agitación global, pide Guterres
La desigualdad es el combustible de las protestas y de la guerra. "En todas partes aumentan las presiones por el precio de los alimentos, el combustible y otros básicos. Los tipos de interés han subido, para las personas y los países. Y para los jóvenes, la promesa de un futuro mejor se aleja cada vez más", advierte el titular de la ONU, que asegura que todo ello expone la injusticia fundamental de un sistema económico que obliga a quienes menos tienen a absorber los mayores choques.





