Ulpiano Suarez anunció la puesta en marcha de los refugios para personas en situación de calle
La Ciudad de Mendoza formalizó este viernes 12 de junio la firma de los convenios que dan inicio a la apertura de los refugios de invierno para la temporada 2026. A partir de este lunes 15 de junio, comenzarán a funcionar los espacios Huentala y Azul, destinados a brindar cobijo, alimentación y contención a varones mayores de edad en situación de vulnerabilidad social y de calle.
En detalle, de la rúbrica de sendos convenios para concretar estas aperturas, participaron además del jefe comunal y su equipo; la Fundación Huentala; Fundación Grupo América y Dalvian; Club Sportivo Independiente Rivadavia y el Arzobispado de Mendoza (junto a miembros de la Red Calle y del Decanato Centro -integrado por las iglesias que tienen domicilio en la capital). También en la mesa organizada para este encuentro, que se desarrolló en el municipio, estuvieron representantes de Autam (Asociación Unida Transporte Automotor Mendoza), del Ministerio de Seguridad y Justicia de Mendoza y del Ministerio de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial.
Este año, la comuna que conduce Ulpiano Suarez incrementó la capacidad de respuesta, alcanzando un total de 80 plazas disponibles (40 en cada espacio), lo que representa un aumento de 10 cupos en comparación con el invierno pasado. Ambos establecimientos funcionarán diariamente en horario de 20 de la noche a 9 horas del día siguiente.
Al respecto, el intendente de la Ciudad, Ulpiano Suarez, destacó durante el anuncio: “Valoramos muchísimo poder estar sentados en esta mesa luego de un gran trabajo coordinado entre cada una de las entidades y gobiernos involucrados. El rol del municipio ha sido articular y conectar a todos quienes están dispuestos a colaborar para oficializar la estrategia de invierno y acompañar a las personas en situación de calle“.
Asimismo, Suarez detalló que, a diferencia de los dos inviernos anteriores donde la asistencia comenzó en el mes de julio, este año se decidió adelantar la puesta en funcionamiento debido a las bajas temperaturas registradas y a la cantidad de personas que hay viviendo a la intemperie. La iniciativa demandará un esfuerzo presupuestario municipal de 42 millones de pesos para sostener el personal afectado desde el 15 de junio hasta el 31 de agosto.
Por otra parte, el intendente remarcó la articulación con el gobierno provincial tras detectar que un alto porcentaje de la población asistida proviene de otros departamentos de Mendoza, de otras provincias y del exterior. Con vistas al futuro, subrayó: “El desafío como país, provincia y ciudad es que la agenda que nos convoque sea de crecimiento y oportunidad, para que estas personas tengan su vivienda, su trabajo y no tengan que estar en la calle”.
Seguidamente, desde la Fundación Grupo América, Bárbara Vila, expresó: “Es imprescindible el trabajo en conjunto entre el ámbito público y el privado porque entre todos sumamos más fuerza; la palabra solidaridad pasa a ser una acción concreta con hechos como este. Además, es muy valioso el seguimiento que se hace de las personas: la contención va mucho más allá de una cama y comida, hay un abordaje profundo y humano. Ojalá que el año que viene tengamos que hacer menos refugios, porque eso significará que la situación ha mejorado”.
En consonancia con el resto de las voces, la representante de Fundación Huentala, Melanie Camsen, agregó: “Este es nuestro tercer año abriendo el refugio y lo que nos une es una causa muy noble. No se trata sólo de dar un techo, sino de acompañar. Estamos orgullosos de que en las ediciones anteriores logramos una inserción laboral del 50% de las personas recibidas: en menos de 45 días, y gracias al apoyo de empresarios locales, potenciamos sus oficios para que hoy tengan un futuro diferente”.
A su tiempo, el padre Marcelo De Benedectis dio su mirada sobre la situación social actual. “Las personas en situación de calle representan un drama humano y social multicausal que nos toca a todos. Si hablamos de seres humanos, tenemos que dar un abordaje que dignifique y promueva a la persona a través del vínculo y el encuentro. Celebro esta mesa de diálogo y obra en la diversidad, que deja un mensaje de esperanza para Mendoza sobre la necesidad de cuidar a nuestros vulnerables”, reflexionó.
Seguridad, convivencia y control biométrico
Para garantizar el orden y el bienestar de los asistentes, los refugios operarán bajo estrictas normas de convivencia. Cada espacio contará permanentemente con un equipo interdisciplinario durante todo el turno, integrado por dos promotores de derechos, un preventor de la Ciudad y un efectivo de la Policía de Mendoza. Asimismo, se implementará un sistema de control biométrico en el ingreso de ambos refugios para asegurar la trazabilidad, orden y transparencia en la asignación de los turnos diarios.
Articulación público privada: los refugios al detalle
La puesta en marcha de estos espacios es el resultado de un fuerte tejido solidario y de colaboración entre el municipio y diversas instituciones:
- Refugio Huentala: en este dispositivo participan de manera activa la Fundación Grupo Huentala y la Red Calle (representada por el Padre Marcelo De Benedictis). La Red Calle estará a cargo de la elaboración y el servicio de 45 cenas diarias de lunes a lunes, mientras que el Grupo Huentala proveerá los desayunos. Por su parte, el Liceo Militar General Espejo facilitó las camas, mientras que el municipio provee los colchones y la ropa de blanco (sábanas, frazadas, almohadas y toallones).
- Refugio Azul: este espacio cuenta con el valioso aporte de la Fundación Grupo América, el Club Sportivo Independiente Rivadavia y Dalvian. Respecto a las cenas, la logística estará coordinada por el Decanato Centro de la Iglesia Católica: un esquema colaborativo en el que todas las parroquias con dirección en la Ciudad de Mendoza rotarán un día cada una para elaborar, trasladar y servir las viandas calientes a los residentes.











