“Rosas, el amante” llega al Teatro Mendoza con una mirada de pasión y poder sobre la historia argentina
La historia argentina se convierte en escenario de pasiones, disputas y contradicciones en “Rosas, el amante”, la obra teatral mendocina que a 10 años de su estreno vuelve con una única función este viernes 21 de agosto, a las 21.30, en el Teatro Mendoza (San Juan 1427, Ciudad de Mendoza).
Las entradas tienen un valor de entre $15.000 y $25.000, según la ubicación, y se encuentran disponibles a través de TuEntrada.
Con dramaturgia de Tristán Casnati y Mariano Martínez y dirección general y puesta en escena de Pedro Marabini, el espectáculo propone una mirada teatral sobre Juan Manuel de Rosas, alejándose de una reconstrucción histórica convencional para explorar al personaje desde sus vínculos, deseos, contradicciones y enfrentamientos políticos.
Protagonizada por Rodrigo Nielsen, Natalia Polo, Mónica Pellegrino y Liliana Barruti, la obra combina drama histórico, política, pasión y alegoría para presentar a Rosas como un hombre atravesado por el poder y, al mismo tiempo, por sus relaciones con tres mujeres que representan fuerzas fundamentales de la época: Buenos Aires, el interior del país e Inglaterra.
La propuesta recorre algunos de los episodios centrales de la historia argentina del siglo XIX, desde el asesinato de Manuel Dorrego hasta el exilio de Rosas, pasando por la Campaña del Desierto, la suma del poder público, el bloqueo anglo-francés, la Vuelta de Obligado y el pronunciamiento de Urquiza.
Tres mujeres, tres fuerzas y un país en disputa
En “Rosas, el amante”, las relaciones personales se convierten en una metáfora de las tensiones que atravesaron la construcción de la Argentina. Buenos Aires, el Interior e Inglaterra adquieren identidad propia y confrontan alrededor de Rosas, poniendo en escena diferentes intereses y concepciones sobre el poder, la soberanía y el futuro del territorio.
Buenos Aires aparece ligada al puerto, al agua, a Europa y a la defensa de la riqueza de la Aduana. El Interior surge desde la tierra y expresa las marcas de la postergación, reclamando una organización verdaderamente federal. Inglaterra, en tanto, encarna los intereses comerciales y la mirada extranjera que interviene de manera silenciosa en los conflictos internos.
En el centro de estas fuerzas se encuentra Juan Manuel de Rosas, interpretado por Rodrigo Nielsen. El personaje aparece atravesado por múltiples facetas: amante, estratega, conductor, defensor, manipulador y tirano. Un hombre que intenta conservar el control mientras busca mantener unido un territorio que todavía lucha por reconocerse como nación.
Así, cada vínculo amoroso se transforma también en una negociación política y cada enfrentamiento íntimo funciona como reflejo de las fracturas de un país en proceso de construcción.
Historia, sensualidad y teatralidad
La puesta en escena propone transformar los acontecimientos históricos en materia dramática. El espectáculo incorpora sensualidad, ironía, violencia y poesía para construir una experiencia que busca generar emociones y, al mismo tiempo, abrir interrogantes sobre la identidad nacional.
La propuesta visual se apoya en el vestuario de época, la iluminación y un universo sonoro que remite al agua, el puerto, el desierto, las batallas, los barcos y otros momentos históricos.
El rojo federal, las sombras, los mapas y diferentes elementos simbólicos contribuyen a diferenciar los universos representados en “Rosas, el amante”.
De este modo, Rosas no aparece únicamente como una figura de los libros de historia sino como un personaje atravesado por sus propias contradicciones. La obra busca poner en primer plano al hombre detrás del personaje histórico y explorar cómo sus deseos y decisiones se entrelazan con las disputas de una nación en formación.
Con una duración aproximada de 70 minutos, “Rosas, el amante” está concebida para público adulto y joven adulto y propone una experiencia teatral que combina actuación, texto, conflicto y una marcada composición visual.
Una mirada sobre la construcción de la Argentina
Más allá de los acontecimientos narrados, la obra plantea una reflexión sobre algunas de las tensiones que atravesaron la conformación del país: el enfrentamiento entre Buenos Aires y el interior del país, los intereses económicos, la soberanía, las relaciones internacionales y la dificultad de construir un proyecto común.
La historia se presenta así desde un territorio donde lo político y lo íntimo se mezclan permanentemente. Un país dividido, un hombre en el centro y tres amores imposibles conforman el núcleo de una propuesta que busca revisitar la historia argentina desde una perspectiva teatral.
La producción está a cargo de Omar Escales y cuenta con un equipo artístico integrado, además de los dramaturgos y el director, por Rodrigo Nielsen, Natalia Polo, Mónica Pellegrino y Liliana Barruti.
“Rosas, el amante” se presenta como una propuesta de fuerte identidad argentina que invita a mirar el pasado desde el deseo, el poder y las contradicciones de sus protagonistas, y a preguntarse cuánto de aquellas disputas continúa resonando en el presente.
Las entradas para la única función del viernes, a las 21.30, en el Teatro Mendoza tienen un valor de entre $15.000 y $25.000, según ubicación, y se encuentran a la venta a través de TuEntrada.





