Acelerar en el barro
Hay una imagen que se me aparece cada vez que escucho a ciertos empresarios
describir su año: un auto encajado, con las ruedas girando en el barro. El motor ruge,
el tablero marca revoluciones altas, el conductor transpira. Y el auto sigue en el
mismo lugar, hundiéndose un poco más con cada acelerada. Movimiento, esfuerzo,
ruido. Cero avance. Leer más





