Espectáculos

Cuando me atacaban los haters, mis hijos sufrían y creaban cuentas en las redes para defenderme

todayfebrero 24, 2024 1

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El 4 de enero de 2023 estrenó en el Multiteatro Comafi Tom, Dick y Harry, una comedia protagonizada por Mariano Martinez, el Bicho Gómez y Yayo Guridi. Y, como si fuera poco, con Nicolás Cabré haciendo su debut como director.

Lo que estaba pensado para una temporada de verano terminó convirtiéndose en un todo un año de salas llenas de espectadores que no paran de reír en ningún momento.

Tras empezar su segunda temporada en cartelera, Mariano Martinez charló con Clarín acerca del éxito de la obra, su amor por el teatro, su relación con Cabré y su rol de padre.

El actor empezó hablando de la odisea que implicó empezar con este proyecto del que, en un principio, iba a ser productor: «Nico Cabré me llamó y me dijo ‘Tengo una obra, te la mando. Fijate si conseguís los derechos, a vos que te gusta producir, y yo la dirijo porque tengo ganas de hacerlo'».

Pero pasaron meses, y Mariano no lograba conseguir los derechos de la comedia que se estrenó en 2005, en el escenario del teatro Duke of York de Londres. Después de muchas idas y vueltas, lograron resolverlo y empezar los ensayos.

-¿Esperabas que la obra fuera un éxito la primera vez que leíste el guion?

-Fue todo un proceso en el que no hubo tiempo de pensar si iba a ser un éxito o no. Estaba más impulsado por las ganas que teníamos con Nico de trabajar juntos y ponerle todo. Él con su primera experiencia como director, y yo con una tercera experiencia como actor en teatro, sin estar llevando un programa de la tele al escenario. Tenía muchas ganas de hacer comedia, pero fue bastante gestión y ponerle mucho trabajo para que se logre.

Mariano Martinez comparte el escenario del Multiteatro Comafi con Yayo Guridi y Bicho Gómez. Foto: Ariel GrinbergMariano Martinez comparte el escenario del Multiteatro Comafi con Yayo Guridi y Bicho Gómez. Foto: Ariel Grinberg

-Si bien vos estás acostumbrado a este género, esta vez te tocó actuar con dos humoristas como Yayo y el Bicho Gómez, que vienen de universos distintos de la comedia. ¿Cómo fue trabajar con ellos?

-Con Yayo tengo un lazo familiar, porque es como un padre para la mamá de mis hijos más grandes y lo conozco desde que empecé a salir con ella. A partir de eso tuvimos una relación familiar de 10 años y siempre lo admiré. De hecho, lo convoqué para que hiciera el personaje principal en un unitario que yo produje. Y siempre me encantó trabajar con él. Con el Bicho nunca había trabajado, pero la verdad que fue una experiencia hermosa. Aprendo mucho de ellos dos arriba del escenario.

-¿Algo en concreto que puedas contar?

-La picardía que manejan arriba del escenario. Se nota la experiencia de el Bicho en el circo y la de Yayo como showman. Es como que se mueven de otra manera. Yo soy una persona que absorbe de todo el mundo. También de María Valenzuela y del resto de mis compañeros. Ellos tienen un montón de conocimiento en este terreno que yo también fui adquiriendo, más allá de que a mí la comedia me gusta desde siempre.

-Nico tiene una mirada sobre que hay que contar el cuento, que yo también la comparto. Tenemos un cuento para contarle a la gente, que está bueno, y eso lo tenemos que cuidar. Y yo creo que ellos también coinciden con eso. Más allá de que cuando fuimos ensayando cada uno puso su impronta, pero es algo de ese momento, y ahí se sella. Lo importante acá es la obra y la historia que estamos contando, donde cada uno tiene un rol y hay que respetarlo. Puede haber momentos en los que uno se olvida y hay que improvisar, pero mayormente hay que respetar el libreto.

Una nueva experiencia en el teatro

"Me encanta la adrenalina que se genera antes de salir al escenario. No sabés nunca qué va a pasar", dice Mariano Martínez. Foto: Ariel Grinberg «Me encanta la adrenalina que se genera antes de salir al escenario. No sabés nunca qué va a pasar», dice Mariano Martínez. Foto: Ariel Grinberg

Si bien no es la primera vez que Martínez se sube a un escenario de la calle Corrientes, la mayoría de sus experiencias fueron diferentes. Casi todas las obras que protagonizó eran adaptaciones de programas de televisión de los que había participado. Por eso, cuenta que Tom, Dick y Harry fue (y sigue siendo) un gran aprendizaje.

«Para mí es una experiencia bastante nueva. Pasar obras de la tele al teatro es distinto, porque ya venís con el partido más o menos ganado. Acá es otra cosa, la gente no viene a ver ningún personaje conocido, entonces los tenés que conquistar de alguna manera. Y es mágico, porque si bien decimos todos los días lo mismo, ninguna función es igual. Hay algunas que son joyitas. Todas son buenas, pero hay algunas en las que decís ‘wow, qué buena fue esta función, y cómo la gente se conectó con nosotros’”, dijo el actor.

-Para vos, ¿qué es lo más lindo de hacer teatro?

-Es increíble lo que se genera en el teatro, es hermoso. Me encanta la adrenalina que se genera antes de salir al escenario. No sabes nunca qué va a pasar. Hay días que llegas cansado y cuando salís todo fluye. Otras veces estás con todas las pilas y por ahí te trabas más. Nunca sabés bien cómo vas a salir al escenario, y esa adrenalina es re linda.

-Si tuvieras que elegir entre el cine, la televisión y el teatro, ¿con cuál te quedás?

-Son cosas totalmente distintas, no tienen nada que ver una con la otra. A mí me encanta el cine, pero a la televisión también le tengo un amor enorme porque hice muchas cosas a lo largo de mi vida.

Hoy quiero hacer más carrera en el cine, pero con esta obra que el público nos acompañó tanto y es una comedia que está bárbara, también me dieron ganas de seguir haciendo teatro. Elegir una se me hace muy difícil. El cine siempre fue mi fetiche, a la televisión le tengo mucho amor y el teatro es como un amor nuevo y seguramente lo voy a hacer toda la vida.

Si bien la tele fue su punto de partida, Mariano Martínez dice estar encantado con el teatro. Foto: Ariel GrinbergSi bien la tele fue su punto de partida, Mariano Martínez dice estar encantado con el teatro. Foto: Ariel Grinberg

-¿Ya tenés en mente futuros proyectos?

-Siempre tengo cosas en la cabeza. Por ahí no las bajo a la realidad, pero hace años que estoy pensando cosas nuevas para la televisión y el cine. Lo que pasa es que está bastante complicado hacerlo hoy en día, pero no lo descarto y nunca bajo los brazos. Además la obra viene bien, así que calculo que seguiremos acá un tiempo más, y después veremos si volvemos a hacer temporada de verano. Depende de la gente y de la situación del país también, que es algo que influye mucho.

-¿Hay algún género que tengas ganas de explorar?

-Hay muchos géneros que quiero seguir explorando. A mí el drama me encanta. Todas las películas que tengan cierta emotividad, que cuenten historias que nos toquen a todos. Historias de redención o historias de vida que te muestren lo que es la perseverancia. Me encantaría incursionar en ese tipo de historias en series y en cine. Y ni hablar seguir haciendo acción, me encantaría. Soy amante de las artes marciales y me encantaría meter también en eso la filosofía que tiene este tipo de práctica. Esos valores de integridad, cortesía y control.

Nico Cabré, su eterno compañero

Mariano Martínez y Nicolás Cabré son una dupla que supo conquistar al público desde la primera vez que trabajaron juntos en la serie de televisión Gasoleros y más aún como los hermanos Marquesi en Son amores. Tanta pantalla compartida hizo que forjaran una fuerte amistad que se mantiene hasta el día de hoy.

Nico Cabré y Mariano Martinez en el escenario de "Tom, Dick y Harry". Foto: Emmanuel Fernández Nico Cabré y Mariano Martinez en el escenario de «Tom, Dick y Harry». Foto: Emmanuel Fernández

Hace tiempo no trabajaban juntos, y este proyecto nació como una excusa para poder hacerlo. Pero en Tom, Dick y Harry dejaron de ser compañeros de elenco y pasaron a desempeñar roles distintos: Nico como director y Mariano como protagonista.

-¿Cómo llevaste el cambio en la relación laboral con Nico?

-Fue muy natural, porque nos conocemos un montón. El proyecto lo armamos juntos, y él siempre quiso que así sea. Las cosas se fueron dando, porque el tiene mucha experiencia como actor de teatro. Es un gran comediante. Para mí, uno de los mejores del país. Y sabe transmitirlo. Yo soy una persona a la que le gusta aprender de todo y de todos. Y obviamente de una persona así, mucho más.

-Y viéndolo a Nico en este nuevo rol, ¿te dieron ganas de dirigir en algún momento?

-No te contesto ni sí ni no. Pero por ahora tengo muchas más ganas de volver a producir que de dirigir.

Padre por elección

mariano Martínez se emociona al hablar de sus hijos. Foto: Ariel Grinbergmariano Martínez se emociona al hablar de sus hijos. Foto: Ariel Grinberg

Apenas empieza a hablar de sus hijos, los ojos de Mariano se iluminan. Y es que el deseo de ser padre es la característica que más lo hizo empatizar con el personaje que interpreta en la obra. «A mis hijos los busqué, los soñé y los deseé mucho. Nada fue casual. Siempre quise tener hijos», comentó.

Cuando llegó al teatro para la entrevista, lo hizo acompañado de su hija mayor, Olivia. Con ella comparte más que un amoroso vínculo familiar. Desde muy pequeña, su primogénita manifestó el deseo de ser actriz. En 2020, tuvo una pequeña participación junto a su padre en la serie Separadas, que fue interrumpida por la pandemia.

Mariano tiene a sus hijos como prioridad y siempre intenta fortalecer el vínculo que hay entre ellos. Sus dos hijos mayores, Olivia (15) y Milo (11), son fruto de su matrimonio con Juliana Giambroni. La más chiquita de la familia Martínez es su hija Alma (6), a quien tuvo con la modelo Camila Cavallo.

«Para mí es re importante que los tres pasen tiempo juntos, que se amen, y que estén pendientes el uno del otro. Y creo que lo estoy logrando, obviamente junto con las madres de cada uno. Ellos se aman profundamente. Más allá de todo, lo más importante para una buena crianza es el amor en todas sus formas», dijo.

-¿Cómo se toman el hecho de que papá sea famoso?

-Lo llevan muy bien. De hecho vienen a acompañarme al teatro. Salen a saludar, y se quedan esperando a que me saque fotos con la gente. A la más chica ya le empezó a llamar la atención. Y Oli desde los 6 años que estudia teatro con Valeria Lynch.

Mariano Martinez junto a sus tres hijos. Foto: Instagram.Mariano Martinez junto a sus tres hijos. Foto: Instagram.

-Ella actuó con vos una vez…

-Hizo un casting a los 10 años, ella me lo pidió. Yo no quería que trabajara desde tan chica. Esto fue durante el verano, justo para hacer Separadas. Se enteró de casualidad, porque la verdad yo no le había contado. Terminamos charlándolo con la madre, lo hizo y quedó porque era durante el verano.

-¿Oli quiere seguir tus pasos cuando sea grande?

-Sí, ella quiere ser actriz. Artista en realidad. Se prepara constantemente para eso. Tiene un montón de cosas lindas para explotar que le salen desde el alma.

-¿Y tus otros hijos apuntan a lo mismo?

-Milo por ahí está en otra cosa, todavía no sabe lo que quiere, pero siempre se lo acompaña en las cosas que le gustan. Compartimos las artes marciales. Con los tres practicamos taekwondo. Y después a Almi también le gusta mucho el arte. En el colegio cuando van a hacer un concert se fascina, le encanta ensayar. Y le encantaría actuar, me lo ha dicho ya muchas veces. Lo que pasa es que a mí me gusta ir con pie de plomo en ese sentido, porque no quiero agobiarla. Respeto a cada uno, pero no creo que le haga tan bien a la cabeza a un niño. Pero si acompañarla para que en un futuro lo pueda lograr.

Su relación con las redes y los odiadores

-Durante la pandemia diste de que hablar en redes sociales por los videos que hacías en TikTok, ¿cómo empezó todo eso?

-Lo hacía para llenar tiempo la verdad, para pasarla bien. Siempre lo había hecho. Lo que pasa es que no era tan notorio cuando lo hacía en otra aplicación que se llama Musical.ly. Siempre fui bastante lúdico ahí. Y lo soy de hecho. En ese momento se expuso más porque estábamos todos en pandemia mirando el celular. Me distraía y me hacía bien, como me hacía bien entrenar o leer un libro.

-Y ganaste muchos odiadiores, es decir los famosos haters… Te criticaban por la edad o por las cosas que hacías, como subirte a una patineta.

-Sí, lamentablemente tocó que la tomaran para ese lado porque por ahí no estaban tan atentos o no estaban acostumbrados a verme desde ese lado a mí. Y tocó que pase eso.

A Mariano Martínez le divierte hacer videos para TikTok, aunque lo ataquen los "haters". Foto: Ariel Grinberg A Mariano Martínez le divierte hacer videos para TikTok, aunque lo ataquen los «haters». Foto: Ariel Grinberg

-¿Y tus hijos qué pensaban de tus videos?

-Con mis hijos la pasábamos bien al principio. Sí sufrieron mucho cuando se volvió tan masiva la agresión. Obviamente son chicos que van al colegio y comparten con otros niños. Esto es así. Se preocupaban mucho por crearse cuentas para defenderme. Y esas son cosas que después las puse en la balanza. Igual naturalmente lo dejé de hacer porque era más para, como te dije, llenar tiempo. De vez en cuando hago un video cuando ellos me lo piden.

-¿Alguna afectaron a tu salud mental los comentarios negativos?

-No, la verdad que nunca afectó precisamente mi salud mental. Las veces que estuve bajoneado a lo largo de mi carrera fue por otras situaciones. No por el hate. Me afectó más ver mal a mis hijos que lo que decían de mí. Yo sé quien soy, como soy y los valores que tengo.

Creo que la gente a veces es agresiva por el sólo hecho de tener alguna frustración personal. Algunos disfrazan de humor esas cosas porque les viene bien para tener contenido ellos. Pero la vida es una rueda y cada uno va enfrentando después las consecuencias de lo que hace.



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